Los implantes dentales son fundamentales para poder fijar posteriormente las prótesis dentales fijas y gracias a las técnicas utilizadas hoy en día se pueden colocar de una manera sencilla y eficaz, sin que el paciente tenga que sufrir.

Estos implantes dentales se fijan a la estructura ósea que sostenía el diente natural, de manera que la fijación es perfecta y no hay ningún riesgo de que la prótesis que se colocará después pueda llegar a caerse.

¿Cómo se fijan exactamente los implantes dentales?

Se perfora la encía hasta llegar a la estructura ósea y se coloca el implante. Después se deja que el propio organismo realice un proceso que se conoce con el nombre de osteointegración, que no es más que la creación de tejidos alrededor del implante hasta que éste pase a formar parte del propio organismo.

La osteointegración es un proceso que viene a durar de 4 a 6 meses, y hasta que no se haya concluido no se puede empezar a plantearse la fijación de una prótesis.

¿Por qué es importante colocar una prótesis con implante en un espacio vacío?

Los espacios vacíos en la boca son una tentación para el resto de piezas dentales que tienden a desplazarse hacía estos espacios con lo que acaban por descolocar la alineación de la hilera de dientes afeando la sonrisa y dificultando la mordida.

Por ello es necesario rellenar los espacios vacíos de manera que no existe ese desplazamiento y se consigue que los dientes se mantengan en su posición original a pesar de que falten algunas piezas.

¿Los implantes tienen algún peligro?

Ninguno, gracias al proceso natural de la osteointegración el organismo del paciente lo entiende como parte propia, de manera que se consigue una aceptación plena del mismo y un agarre perfecto.

En ocasiones se han dado situaciones en los que los implantes superan ligeramente el seno maxilar, algo que no es lo más conveniente porque se trataría de un elemento extraño en un lugar inapropiado, pero no provoca ningún daño ni tiene ningún peligro.