Mi caso es algo complejo pero es un buen ejemplo de un testimonio de implantes dentales de exito, ya que desde los treinta años hasta mi edad actual de sesenta años, he padecido bastantes complicaciones relacionados con la boca. De pequeño no cuidaba mucho de mis dientes, por lo que sufría bastantes caries y tenia mucha placa, incluso algo de mal aliento. Los dientes con caries profunda, al matar el nervio, no duraron demasiados años y finalmente me los quitaron. En total fueron unas doce piezas que me fueron retirando hasta los cincuenta, y el dentista empezó a sugerirme el empezar a pensar en una dentadura postiza.

Después de pensarlo mucho y hablarlo con amigos, me recomendaron las clínicas dentales de la cadena Propdental, y que me informara sobre implantes dentales. Fue hace dos años que me decidí a visitar al Dr. Darío en su clínica de Sants y ver como podríamos llevar a cabo la intervención.

Después de varias pruebas Darío me comentó que en mi caso sería ideal utilizar implantes de carga inmediata, es decir, ponerme toda la dentadura completa con solo unos cuantos implantes y en una sola visita tendría todo listo.

La verdad es que la intervención fue realmente rápida. No noté ni cortes ni dolor. De hecho recuerdo haberme arreglado caries con muchísimo más dolor en mi antiguo dentista.  Con los implantes de carga inmediata salí con mi boca completamente rehabilitada y con una sonrisa que hacía tiempo que no tenía, de hecho casi no la recuerdo. No tuve moretones o marcas en el rostro y vuelvo a insistir que mi caso no era fácil, ya que después de tantos años con tantos problemas, tener una solución tan rápida y satisfactoria fue toda una sorpresa.

Ya son cinco años que la boca me funciona perfectamente, no tengo dolores y mis visitas al dentista son esporádicas, simplemente para hacer un seguimiento. Realmente fue una de las mejores decisiones, la boca de zirconio sobre implantes no se deteriora, mis encías tienen un color estupendo y solo tengo que limpiarme los dientes para seguir teniendo la boca fresca.

Ramón Pellicer, Barcelona