La carga aplazada en implantología significa que no se realiza la carga inmediata del implante después de su colocación. En su lugar se coloca un provisional removible hasta la osteointegración en donde se carga e implante con el diente fijo definitivo.

En teoría siempre sería preferible utilizar un pilar provisional antes de colocar el definitivo. Sin embargo en la práctica cotidiana, en los casos de falta parcial de dientes, sobre todo los ubicados en los sectores posteriores, donde las exigencias estéticas son más reducidas, y/o si el recorrido transmucoso resulta poco profundo con valores mínimos de variación del perfil emergente, podemos utilizar directamente pilares definitivos.

Esta solución nos va a permitir el empleo de un único provisional, con importantes beneficios tanto en lo que se refiere a plazos, como en el aspecto económico, ya que no habrá que ejecutar otra pieza acrílica, lo cual sería en cambio necesario para las rehabilitaciones extensas o en los casos parciales anteriores.

En pilares definitivos en la carga aplazado de los implantes dentales

Se entrega el provisional al clínico junto los pilares definitivos y la subestructura definitiva. Después de realizar la comprobación marginal u oclusal. Se fijará el provisional procurando eliminar por completo el cemento sobrante que pueda quedar en el surco peri-implantar. Esta maniobra suele ser facilitada por la escasa profundidad en la que se suele colocar la plataforma del implante en los sectores posteriores y por el límite de acabado marginal del pilar, con el margen expresamente diseñado en posición yuxtagingival o ligeramente intrasulcular.

La instalación del provisional directamente en los últimos pilares definitivos, manteniendo estos últimos en la boca, evita el posible descuelgue del epitelio cada vez que se extraen los muñones definitivos y se envían al laboratorio para proceder al acabado del trabajo protésico. De esta forma evitaremos provocar un daño biológico, acompañado por una posible recesión tisular.

Rehabilitaciones extensas y casos parciales anteriores

La rehabilitación provisional, cuya forma y posición han sido idealizadas en el laboratorio, se atornillará a continuación en la cabeza del implante, posiblemente con el agujero de acceso del tornillo ubicado en el área ocluso-palatal. El contorno cervical deberá quedar bastante aplanado, sobre todo si los tejidos gingivales no han madurado del todo después de la exposición de los implantes dentales.

Una vez realizadas las comprobaciones estéticas y oclusales, y después de esperar la estabilización de los márgenes gingivales y de las papilas peri-implantarias, se podrán tomar las impresiones directamente en la cabeza de los implantes de titanio osteointegrados para la realización de los pilares definitivos en los que anclar la segunda rehabilitación provisional.

La construcción de muñones definitivos se acompaña de la realización de una segunda rehabilitación provisional que puede diferenciarse de la primera por la presencia de posibles modificaciones estéticas y/o funcionales solicitadas por el clínico. El mantenimiento en boca de los muñones en todas las pruebas que resultarán necesarias con posterioridad y antes de la finalización del trabajo, evitando el desprendimiento del epitelio conectivo que inevitablemente produce esta maniobra. La colocación de la segunda rehabilitación provisional en los muñones definitivos permite asimismo tanto valorar la respuesta del tejido blando como la corrección de los cambios estético-funcionales aportados.