Hay principalmente dos técnicas de elevación de seno maxilar. La elevación del suelo del seno maxilar es una técnica quirúrgica que realiza el implantólogo para poder colocar implantes dentales en las zonas posteriores del maxilar superior, cuando no hay altura de hueso suficiente.


El seno maxilar es una cavidad tapizada por una membrana mucosa respiratoria, que se encuentra en ambos lados del maxilar superior. Tiene forma de pirámide, y la parte que más interesa en el momento de la colocación de los implantes dentales es el suelo del seno, que corresponde a la porción alveolar (área provista de dientes) del maxilar.

La elevación del suelo del seno maxilar es una invasión reglada y controlada del espacio sinusal con el objetivo de crear un espacio destinado al alojamiento de material de injerto que, una vez madurado, proporcionará unas dimensiones óseas adecuadas para la colocación de implantes. Para garantizar el éxito de la elevación del suelo del seno maxilar se requiere:

  1. Integridad de la membrana que tapiza internamente la cavidad del seno maxilar.
  2. Ausencia de patología sinusal, tanto crónica como aguda.
  3. Elección y preparación del material de injerto.

La rehabilitación con implantes dentales en la zona posterior del maxilar superior se analiza individualmente en cada paciente, ya que tiene unas características especiales:

  1. Presenta cavidades anatómicas huecas, como son el seno maxilar e incluso las fosas nasales que, en ocasiones, llegan a ocupar parcialmente una situación muy posterior que puede afectar a la colocación de implantes dentales.
  2. Los molares superiores suelen tener una anatomía radicular compleja, casi siempre dotados de tres raíces con un tabique interradicular, que normalmente impiden colocar implantes inmediatos postextracción.
  3. Presencia de tejido óseo de baja densidad estructural.

Básicamente existen dos técnicas de acceso para la elevación del suelo del seno maxilar.

Técnicas de elevación de seno maxilar: Técnica de la antrostomía

La técnica de la antrostomía consiste en realizar una ventana de forma semilunar en el hueso de la cara vestibular del seno maxilar. Dicha ventana es rotada hacia el interior del seno maxilar sobre un eje horizontal situado apicalmente, simultáneamente con el despegamiento de la membrana que tapiza el seno. De esta forma, la lámina ósea vestibular rotada constituye el suelo de la nueva cavidad sinusal. El despegamiento de la mucosa es el paso más minucioso de la técnica, ya que debe respetar la integridad de la misma.

Técnicas de elevación de seno maxilar: Técnica transalveolar

La técnica transalveolar se realiza accediendo desde la parte oclusal del hueso. Cuando se llega un milímetro por debajo del suelo sinusal, se fractura mediante impactos sobre el mango del osteotomo. El fragmento se eleva junto con la membrana del seno maxilar mediante compactación del material de injerto a través de la preparación del lecho implantario. La principal desventaja de esa técnica es la ausencia de control visual sobre la integridad de la membrana, por lo que su éxito es menos predecible que en la otra técnica.