Existen diferentes planteamientos para mejorar la apariencia de tejido blando y preservar las papilas en el tratamiento de implantologia.

Las planificaciones para mantener las papilas y garantizar una mejor estética de los dientes definitivos, pueden ser quirúrgicos o protésicos, previos a la inserción del implante, previo al aumento óseo,  manipularlo en el proceso de descubrimiento del implante, modificación protésica del punto de contacto interproximal.

Las papilas en los implantes dentales

El objetivo es obtener tejido blando en la cresta del reborde a la altura de la papila interproximal, clasificado en tres categorías:

  1. Papila con buena altura en la zona edéntula.
  2. Algo menos de altura aceptable.
  3. Una papila aceptable y la otra requiere su elevación.

Las incisiones cuando las papilas están deprimidas , deben ser verticales 1mm por debajo de la unión mucogingival, así como en el surco de cada diente adyacente, así la papila interproximal forma parte del colgajo de tejidos blandos.

Cuando las papilas son desiguales, la descarga vertical se realiza de forma que no incluya la papila adecuada, y en la segunda incisión se incluye la papila deprimida.

La osteotomía debe realizarse hasta 12 o 15mm comenzando a unos 3mm del margen de encía libre de la futura corona, luego utilizar terraja de hueso para el implante, paso muy importante para los implantes roscados.

El implante se enrosca en pieza de mano a 30rpm, si es necesario se injerta hueso.

El cierre del tejido blando es con un material reabsorbible alrededor del pilar transmucoso o del tornillo de cierre.

Se recomienda la utilización de una prótesis transicional para mejor el habla y la función, y en el caso de implantes unitarios, está colocado por fuera de la cobertura de tejido blando, del hueso en desarrollo y de la interfase de curación hueso-implante. El aparato Essix es otra alternativa para sustituir un diente ausente.